Archive for the ‘Historia’ Category

La venganza y el odio no caducan

octubre 1, 2010

Otra vez la Ley de Caducidad. ¡Qué aburrimiento! Alguna vez dije que esto es como una noria. Le siguen dando vuelas hasta dejarla como quieren: inexistente. La maniobra contra la Ley de Caducidad sigue… y sigue. A pesar del reiterado triunfo de la ciudadanía en las urnas contra el intento antidemocrático.

Mañana querrán anular la Constitución misma, porque este reiterado intento contra una ley dos veces ratificada por el electorado es ya una violación de la norma máxima, que dejará al Uruguay sin certeza ni garantías jurídicas. Es un ataque al sistema jurídico y a la división de poderes, para que la venganza pueda perpetrarse sin impedimento alguno.

Los promotores del atropello hablan de derechos humanos, cuando en realidad llevan adelante ratreras maniobras políticas para acumular poder.

Es que para las mentiras no hay caducidad.

Como es imposible anular la Ley de Caducidad, porque hay unanimidad sobre tal imposibilidad, el Frente Amplio presentó al Parlamento un proyecto de ley por el cual se interpreta de manera “obligatoria” la Ley de Caducidad, en el sentido de que sus disposiciones principales son inconstitucionales y por ende inaplicables.

Como consecuencia de lo anterior, se dispone que “toda intervención judicial que haya sido interrumpida, suspendida y/o archivada por aplicación de la Ley 15.848, continuará de oficio, por la mera solicitud del interesado o del Ministerio Público y no se podrá invocar la validez de dicha ley ni de actos administrativos que se hubieran dictado en su aplicación, con el fin de obstaculizar, impedir o archivar, o mantener suspendidas o archivadas, indagatorias o acciones penales”.

Una ley que no se pueda invocar ante los tribunales como ley válida, es una ley nula. Lo que el Frente Amplio está haciendo, por lo tanto, es anular la Ley de Caducidad.  En sustancia, estamos ante una declaración de nulidad que no osa decir su nombre (quizás por aquello de que “la hipocresía es el homenaje que el vicio rinde a la virtud”).

La Ley de Caducidad fue ratificada dos veces por la ciudadanía; la primera, en el referéndum de 1989; la segunda, en el plebiscito del pasado año 2009. Veinte años después, el PIT-CNT primero y el Frente Amplio después decidieron desconocer la misma voluntad popular que habían dicho que respetarían, y promovieron una enmienda constitucional para anular la Ley de Caducidad. Volvieron a perder; la ciudadanía no aprobó la enmienda que ellos propusieron y la ley mantuvo su vigencia.

Lo que el Frente Amplio quiere hacer ahora, pues, es ganar en la liga lo que perdió dos veces en la cancha. Los “representantes del pueblo” van a contrariar la voluntad del pueblo. Lo que está por pasar es gravísimo.

Está a punto de producirse el quiebre de  una hermosa tradición, iniciada en esta tierra precisamente el 5 de abril del año 1813. Ese día Artigas dijo: “Mi autoridad emana de vosotros y ella cesa por vuestra presencia soberana”.

Ni siquiera la dictadura osó quebrar este principio básico de la democracia; en 1980 los militares perdieron el plebiscito con el que quisieron legitimarse y perpetuarse en el poder, y acataron el resultado del pronunciamiento popular.

El Frente Amplio, en cambio, no acatará ni el referéndum de 1989, ni el plebiscito del 2009. Su autoridad no cesa ante la presencia soberana del pueblo.

Basado en parte en el artículo titulado “Contra la voluntad popular” por Ope Pasquet.

Anuncios

Video recomendado: Instrumentación partidaria de la memoria

septiembre 24, 2010

Fernando Amado puso el dedo en una vieja llaga

septiembre 16, 2010

“Mientras el sistema institucional democrático vivía horas trágicas, el Parlamento no se reunió, no se autoconvocó, ni siquiera tuvo el reflejo de transformarse en el último bastión en la lucha por el mantenimiento democrático. Por el contrario, el Parlamento no hizo nada y siguió de vacaciones. No sé si haciendo playa, pero la realidad es que no hizo nada. El Parlamento debió haber actuado, debió haber estado en sesión permanente en la primera línea de batalla frente a lo que se avecinaba. No he escuchado nunca un mea culpa en este sentido”

Esto dijo el joven diputado colorado Fernando Amado durante la sesión de ayer de la Asamblea General en ocasión del “Día Internacional de la Democracia”. Amado se refería a la crisis de febrero de 1973 que narrara en forma impactante el entonces senador colorado Amilcar Vasconcellos en su libro “Febrero Amargo”.

La afirmación de Amado es, en términos generales, la pura verdad.  En febrero de 1973 el Parlamento y el pueblo estaban en la playa. Y siguieron en la playa. Se entregó la civilización a la barbarie en medio de la apatía y la irresponsabilidad. Lincoln Maiztegui , testigo calificado de aquellos hechos, le ha establecido con total claridad: “Increíblemente, el receso parlamentario no se levantó, pese a que la situación bordeaba la guerra civil. El respaldo que las instituciones democráticas no recibían del poder político, la obtuvieron de la Armada, que bajo las órdenes del contralmirante Zorrilla copó la Ciudad Vieja, en rechazo a la aventura golpista”.

Lamentablemente, tiene que venir un joven de 27 años para decir esta verdad mientras los que vivieron el momento se callan la boca o, como en el caso del senador Lacalle, pretenden hacerse los ofendidos.

“La Vida de Nosotros”

septiembre 7, 2010

El periodista y escritor Álvaro Alfonso, presentó su nuevo libro “La vida de Nosotros”, en el que rescata historias de las escuchas telefónicas en Uruguay en los últimos años, incluyendo material inédito del período de la dictadura. En este video del programa “Asuntos Pendientes” de radio “El Espectador” Alfonso da detalles de su investigación.

Alfonso fue procesado por “difamación” por haber escrito en otro libro de su autoría — “Secretos del PCU” — un dato que obtuvo de fuentes militares: que el edil comunista Carlos Tutzó “colaboró” con la dictadura. Además del procesamiento, la fiscal del caso pidió la incautación de dicha edición. Como en la dictadura, en la Alemania nazi, o en “Fahrenheit 451”.

La fiscal que pidió el procesamiento de Alfonso y la requisa de su libro fue Ana María Tellechea, la misma que llegó a La Habana el 28 de diciembre de 2008 en el vuelo 202 de la empresa Copa Airlines, junto con su colega Mirtha Guianze y otras personas, para asistir, el 1º de enero de 2009, a los festejos de los 50 años de la revolución cubana y al establecimiento del régimen comunista en la isla. En ese mismo momento de celebración, en las prisiones cubanas  se pudrían casi tres decenas de periodistas y escritores cuyas obras habían sido incautadas y quemadas por el gobierno de Fidel Castro (1).

(1) “El regreso de Torquemada” por Raúl Ronzoni.

El engaño del Filtro

septiembre 3, 2010

Entre los manifestantes que recientemente recordaron el 16º aniversario de la tragedia del hospital Filtro pocos saben que uno de aquellos tres extraditados, Luis Lizarralde, abandonó para siempre la banda terrorista ETA. Lizarralde, preso en la cárcel alavesa de Nanclares de Oca, y condenado a 74 años de cárcel por dos asesinatos, es uno de los seis etarras que firmaron este año una carta en donde renuncian a la violencia.

Junto con Jesús Goitia y Miguel Ibáñez, Lizarralde protagonizó una huelga de hambre en protesta por la extradición concedida en 1994 por la justicia uruguaya. Una sentencia cuyo cumplimiento fue resistido por una multitud reunida en las cercanías del Filtro. En los violentos choques con la policía pereció Fernando Morroni y decenas de personas resultaron heridas, razón por la cual varios agentes resultaron procesados.

Llevado a Madrid en un avión militar español, Lizarralde fue juzgado por el asesinato del teniente coronel José Luis de la Parra y penado con 32 años de cárcel. Meses después, tras un segundo proceso, se le agregaron 42 años de prisión por el asesinato del guardia civil Luis Miranda. En ambos casos se probó alevosía. Sus dos compañeros de extradición, Goitia e Ibáñez, también fueron hallados culpables de varios homicidios.

Vista la renuncia a la ETA “por voluntad propia” de Lizarralde, lo ocurrido en el Filtro aquel 24 de agosto va resultando cada vez más absurdo sobre todo ahora que se sabe -revelaciones de Jorge Zabalza mediante- que los tupamaros alentaron aquella asonada por solidaridad con los terroristas etarras. Muchas de las víctimas de la represión de entonces creyeron a pies juntillas lo que líderes políticos y sindicales de izquierda les decían: que los tres extraditables eran inocentes, que en España los iban a torturar y que había que impedir, de cualquier manera, que se los llevaran.

Según Zabalza, desde el interior de una camioneta Combi, la plana mayor del movimiento tupamaro dirigió las operaciones de “jóvenes radicales deseosos de tener su bautismo de fuego”.

Luego vino el desengaño. Se los vio llegar a Madrid demasiado saludables para tantos días sin comer ni beber. Juzgados con todas las garantías, dos de ellos recibieron sentencias por homicidio en aquel momento, en tanto el restante, Miguel Ibáñez, fue liberado por falta de pruebas, luego recapturado y condenado el año pasado por asesinato.

Lejos quedaron los uruguayos con su muerto, sus heridos y una sensación de haber sido engañados que se acentúa con el tiempo.

Tomado del artículo titulado “El engaño del Filtro” por Antonio Mercader. “El País”, 25-08-2010.

Historia reciente: la entrega

agosto 31, 2010

En un reportaje del semanario “Crónicas”, el ex dirigente colorado Washington Abdala describió de esta manera la atmósfera de deserción y entrega en que estaban envueltos los partidos tradicionales a comienzos del siglo, triste preámbulo de la llegada del Frente Amplio al poder:

“Había un adversario como el Frente Amplio que no era éste de hoy, ultra-ultra light, era otro, y había algunos pibes que al presidente de la República lo escupían y lo mandaban a la puta madre que lo parió, y no pasaba nada. Ese era el Uruguay.”

“La izquierda llega al poder utilizando la teoría gramsciana, ocupando todos los espacios, lo cultural al principio, los sindicatos, va avanzando en la televisión, tiene un montón de periodistas amigos que le hicieron la vida fácil, y la demonización venía solo para el lado de los partidos históricos. Esa es la verdad. La derecha repugnante, inepta y rosquera éramos nosotros. Entonces, o te parabas duro con la pierna medio fuerte o te arrollaban. Mucha gente se achicaba. No te voy a recordar a cuánto tipo importante en la vida del país la izquierda le pegó un guascazo en los dientes y lo tiró contra las chapas y se cagó. Connotadas personalidades a las que la izquierda los dejó como gatitos tomando leche en un rincón.

Caducidad: la venganza por encima de la república

agosto 17, 2010

La tan discutida ley de Caducidad fue aprobada por una amplia mayoría parlamentaria en diciembre de 1986 y, sometida a un referéndum, la ciudadanía la ratificó el 16 de abril de 1989. Veinte años más tarde, en ocasión de la elección de noviembre de 2009, se volvió a proponer su nulidad y el cuerpo electoral ratificó nuevamente la ley. O sea que no existe norma con mayor legitimidad, formal y sustancial, en la historia de nuestro derecho.

O sea que, jurídicamente, el tema ya no tiene retorno. ¿Con qué autoridad política y moral un grupo de legisladores considera que puede estar por encima de la ciudadanía?

Estamos ante un caso notorio de mesianismo político. De gente que cree que puede pasar por encima de nuestro sistema de instituciones. Y no hay modo de detenerlos en una acción que posee un preocupante furor vengativo.

Como escribió Carlos Maggi hace un tiempo: “Declarar inexistente una ley que se aplicó durante 23 años, anuncia un alto grado de desprecio por las garantías establecidas. Estamos viendo las dictaduras legales que afligen el continente”.

Es que la seguridad jurídica es uno de los derechos humanos fundamentales: no es posible reírse de la cosa juzgada, revivir delitos que ya fueron anulados, desaplicar una ley que ya se aplicó, imponer retroactivamente una ley penal y despreciar los pronunciamientos del Cuerpo Electoral. Es demasiado.

La nueva ley, presuntamente interpretativa, por vía oblicua vuelve a desconocer una decisión del cuerpo electoral al revivir un recurso de nulidad que fue expresamente desechado.

¿Cuál es la diferencia moral entre matar a un guerrillero o asesinar a un civil como el Prof. Acosta Lara? ¿Cuál es la pretendida superioridad ética de secuestrar y torturar a un empresario, juzgado por un tribunal revolucionario sin garantía alguna, sobre la aprehensión y maltrato de un presunto miembro de una organización delictiva?

Todas esas acciones fueron abominables y son parte de un tiempo que el país quiso dejar en el pasado.

Se optó por el perdón y la paz. Para todos y sin distingos. Y así lo sigue diciendo el pueblo.

Tomado del artículo titulado “Mesianismo Revanchista” por Julio María Sanguinetti. “El País”, 15-08-2010

Historia adulterada, memoria frágil

julio 8, 2010

Después de varios años en los que mantuvo en su sitio de internet la emblemática foto de los cuatro soldados que fueron asesinados por los tupamaros el 18 de mayo de 1972, el Ejército resolvió “descolgarla” para que no se crea que sólo piensa en el pasado reciente, explicaron fuentes militares a “Búsqueda”.

La imagen de los cuerpos ensangrentados de los soldados de primera Ramón Ferreira Escobal, Osiris Núñez Silva, Saúl Correa Díaz y Gaudencio Núñez Santiago, era el eje de esa página, bajo la leyenda “Soldados caídos en cumplimiento del deber”. Debajo de la foto estaba escrito “Vencieron con su abnegación a la indiferencia. Con su dignidad a la corrupción. Con su sacrificio a la violencia. Con sus ideales a la traición”.

La foto es el testimonio de una de las acciones más violentas de los tupamaros durante su período de acción guerrillera (1963-72).  En mayo de 2000, Líber Seregni opinó que la muerte de los soldados fue un “inexplicable asesinato”. Sin embargo, años más tarde el documento fue objeto de controversias cuando, durante una visita  a Naciones Unidas, el presidente Vázquez ordenó en setiembre de 2005 que se descolgara una copia de la foto del despacho de un agregado militar uruguayo.

Durante estos años se siguió “depurando” el sitio web del Ejército de toda referencia enfrentada a la historia oficial progresista. Ahora le tocó el turno al famoso registro fotográfico de la saña asesina de los tupamaros. Por suerte, y gracias a la maravillosa herramienta “WayBackMachine”, la página suprimida del sitio web  del  Ejército puede verse aquí, al igual que varias otras páginas de ese sitio archivadas en esa base de datos.

Cartel del acto del Obelisco

La Intendente Interina Hyara Rodríguez, junto a Mauricio Rosencof, presentaron recientemente el cartel que encabezó el acto del 27 de noviembre de 1983, realizado en el Obelisco. El acto fue una iniciativa de los Partidos Colorado, Nacional y Unión Cívica, que resolvieron sumar a la convocatoria a los frentistas y de ese modo “desproscribirlos” de hecho, si cabe la expresión. Así se entendió políticamente. Fue un acto de desafío con el cual se volvió a ganar metros en aquella difícil carrera por el espacio democrático.

Ahora resulta que el Frente Amplio es poco menos que dueño del episodio y se hace un acto con el cartel recuperado, sin la presencia de las figuras principales de la ocasión. El Dr. Gonzalo Aguirre fue un de los redactores de la histórica proclama, por ejemplo. ¿Por qué no se le invitó a hablar? Nadie más indicado en todo caso. Quienes no estuvieron ni tuvieron participación alguna fueron los que ahora oficiaron de dueños del acto.

Todos los días asistimos a episodios de esta naturaleza. Se está queriendo reescribir la historia al modo stalinista. Hay una confiscación del pasado. Es realmente escandaloso pero resulta muy difícil enfrentar el peso gubernamental que se echa detrás de esta pretensión. Tan grave es el tema que muchos jóvenes lo creen de buena fe, porque no tienen idea de cómo fueron los episodios y simplemente actúan en función de narrativas totalmente reñidas con la realidad.

Basado en los artículos “El Ejército quitó de Internet la foto de cuatro soldados muertos por tupamaros el 18 de mayo de 1972”; “Búsqueda”, 01-07-2010, pag. 10; y  “Confiscación de la historia”. Sin firma. “Correo de los Viernes”, 02-07-2010.

Historia demasiado pesada

junio 25, 2010

Ta bien, ganó Uruguay. ¿Pero es necesario repetir dos mil setecientas treinta y ocho veces que desde 1954 no se ganaban dos partidos seguidos en un mundial? ¿Es necesario repetir que desde no se cuándo que no se ganaba  con la camiseta celeste? ¿Es necesario repetir los minutos que lleva invicto Muslera y compararlos con los de Mazurkiewicz?

¿No se podrá hablar del fútbol uruguayo desprovisto de antecedentes históricos? ¿No se podría valorar el fútbol que se practica por acá por sí mismo, y no relacionarlo con gesta alguna? ¿No hay manera de olvidarse de que una selección con jugadores nacidos en este país alguna vez ganó un par de mundiales? ¿Se podría quemar esa bandera con la inscripción ‘1950’?

Si es necesario — mirá lo que te digo — estoy dispuesto a colaborar para  generar un nuevo paradigma, el de la histórica celeste del Mundial 2010. A cambio de eso pido que alguien pulse delete y borre definitivamente la rica historia del fútbol uruguayo.

Tomado del artículo titulado “Dos cositas” por Gustavo Escanlar. “Búsqueda”, 24-06-2010, pag. 40.

Desde el estradito

marzo 2, 2010


La idea del próximo primer mandatario es que la ceremonia de traspaso de la banda presidencial se realice en el medio de la Plaza Independencia, “en un estradito no muy alto, para no marearse, abajo de la estatua de Artigas”. “Busqueda”, enero 2010.
Desde el “estradito para no marearse” el presidente Mujica Cordano rindió un homenaje implícito a todo contra lo que luchó a sangre y fuego durante 50 años:
“La Constitución es un marco, una guía, un contrato, un límite que encuadra a los gobiernos. ¡Cuánta deuda tenemos aún con la constitución!! ¡Con qué naturalidad la desobedecemos!”
“Nada (…) se consigue a los gritos. Basta mirar a los países que están adelante en estas materias y se verá que la mayor parte de ellos tienen una vida política serena.
Con poca épica, pocos héroes y pocos villanos”.

“Los recursos fiscales son finitos y las demandas sociales infinitas, (…) la macroeconomía tiene reglas ingratas pero obligatorias”.
“Una macroeconomía prolija es un prerrequisito para todo lo demás. Seremos serios en la administración del gasto, serios en el manejo de los déficit, serios en la política monetaria y más que serios, perros, en la vigilancia del sistema financiero. vamos a ser ortodoxos en la macroeconomía.”
“Ya una vez quisimos ser autárticos, y producirlo todo fronteras adentro. Nos fue mal, muy mal.Seria criminal no aprender de aquellos dolores y volver a una economía enjaulada y cerrada al mundo.”
“El Uruguay se mantuvo al margen de los vientos privatizadores de los años 90. Es más, la sociedad recibió propuestas, las consideró y las rechazó explícitamente.Es probable que aquellos eventos y estas confusiones, hayan postergado demasiado la discusión franca sobre el Estado, sobre los recursos que consume y sobre la calidad de los servicios que presta.”
“La sociedad uruguaya ha sido benévola con algunos de sus servidores públicos y casi cruel con otros. Ha permitido que, funciones sencillas, que no requieren esfuerzo ni preparación, se paguen en algunas oficinas 10 veces más de lo que recibe quien realiza un trabajo imprescindible y duro, como un policía o un maestro rural.”
“Del mismo modo la sociedad uruguaya ha protegido a sus servidores públicos mucho más que a sus trabajadores privados. Recordemos que en la crisis del año 2002 y 2003, casi 200 mil personas perdieron su trabajo y ninguna fue un funcionario público. Se estima que otras 200 mil sufrieron rebajas en sus salarios, y todos fueron trabajadores privados.”
Desde Vegh Villegas para acá, pasando por Jorge Batlle, Luis Alberto Lacalle, Ramón Díaz, Ignacio de Posadas, Jorge Caumont, y tantos otros — integrantes de sucesivas generaciones de liberales que fueron escrachadas, arrinconadas, vilipendiadas, por sucesivas generaciones de socialistas, hasta que el país se quebró y cayó en la noria de la mediocridad — fueron homenajeados sin decirlo por el presidente Mujica Cordano. Fue un homenaje sobrevolante, subyacente. Pero fue un homenaje al fin.
Porque, según el presidente Mujica Cordano, “es probable que estemos ahora más maduros y por tanto listos para pasar a una etapa cualitativamente nueva en el relacionamiento entre fuerzas políticas.Más sinceros en nuestro discurso político, llevando lo que decimos un poco más cerca de lo que de verdad pensamos y un poco menos atado a los que nos conviene.”
Ahora que están en el “estradito”, todos somos “maduros”. Ahora, a diferencia de lo que pasó en las últimas décadas, podría ser que el Frente Amplio tenga un discurso más cercano “a la verdad de lo que piensa”, y “un poco menos atado” al discurso que “le conviene”.
Ahora se terminaron los discursos y viene la realidad al galope. Desde hoy, dos de marzo de dos mil diez, veremos qué hace la administración Mujica. Veremos si sus obras coinciden con el discurso. O si el presidente Mujica Cordano seguirá siendo “el Pepe” de “como te digo una cosa te digo la otra”, que te dice que va a hacer un “estradito para no marearse” y termina encaramado en una escenografía de ópera de Verdi.