Son unos gavilanes

La última de la Intendencia Municipal de Montevideo: poner gavilanes o halcones entrenados en las plazas para auyentar (o comerse, no estoy seguro) a las palomas, consideradas una plaga poco higiénica. Vale hacer notar la imaginación desatada de las autoridades municipales, pero la efectividad de la estrategia propuesta parece muy discutible.

¿Por qué no limpian de una buena vez la basura salvaje entre la que caminamos? La basura es infinitamente más insalubre y peligrosa, y además es la principal fuente de alimentación de las palomas. Tal vez si limpiamos la mugre de las veredas y plazas montevideanas las palomas se irían a buscar comida a otra parte.


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