El tablero electrónico del estadio viene saliendo caro

Las herencias malditas se generan solas. Mientras los grandes manipuladores de antiguas herencias malditas se explayan en el gobierno, una nueva herencia que nadie quiere se ha ido acumulando estos años. Herencia maldita que puntualmente usarán los futuros aspirantes al poder.

El “intocable” Tabaré Vázquez, quien trabaja a full para seguir en la palestra y posicionarse para las próximas elecciones,  deberá enfrentar las consecuencias de algunas de sus peores decisiones cuando fue presidente.

Al tope de la lista de recriminaciones seguramente estará la profunda relación que desarrolló casi desde el primer día de su gobierno con el régimen bolivariano de Chávez. En medio de un show caribeño de donaciones desinteresadas entre la que se incluyó la instalación de un tablero electrónico para el Estadio Centenario, el gobierno de Vázquez fue entregando el control de ANCAP a Chávez.

Hoy existe una deuda enorme de ANCAP con Venezuela por compras de petróleo que asciende a 650 millones de dólares, que nadie sabe cómo se va a pagar.


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