Todo bien en Montevideo

Tras 20 años de gobierno municipal del Frente Amplio en Montevideo, los montevideanos fachos y negativos seguramente se lamentarán del escaso desarrollo de la ciudad, de la decadencia en que ha caído la zona céntrica, de la escandalosa mugre que abunda por todas partes, las calles deterioradas, la oscuridad, los vendedores ambulantes, los cuidacoches y los carros tirados por caballos.

Indudablemente pondrán el grito en el cielo por la creciente anarquía del transito, la enorme cantidad de accidentes y sus víctimas, la impunidad de los delivery en sus motos ruidosas, todo eso y mucho más, a pesar de las enormes fortunas que la IMM y los inspectores recaudan por concepto de multas.

Pensarán que tras 20 años el  gobierno municipal frentista ha aumentado los impuestos y el presupuesto hasta el paroxismo convirtiendo a Montevideo en una de las ciudades más caras del mundo, donde la patente de rodados y la contribución inmobiliaria son mucho más caras que en París o Roma.

Denunciarán que la IMM dedica la mayor parte de ese presupuesto a pagarle el sueldo a los funcionarios y que la burocracia de 18 y Ejido sigue siendo enorme, a pesar de los maquillajes de las cifras. Desearán seguramente que venga un gobernante que esté del lado de los contribuyentes y que termine con la esclavitud de la IMM con Adeom, que ha costado decenas y decenas de millones de dólares.

Estarán convencidos que el gobierno frentista ha sido extraordinariamente corrupto, al constatarse la misteriosa desaparición de 15 millones de dólares en los casinos municipales sin que nada se sepa de su destino luego de más de 5 años. O debido a los enjuagues, tejes y manejes, y demás maniobras sombrías en torno a la bendita licitación del Hotel Carrasco.

Pensarán, cada vez que se suben a un omnibus, que el sistema de transporte público de Montevideo sigue siendo impuntual, caro y sucio, a pesar de que la intendencia frentista vuelca monumentales subsidios.

Se reirán de la tan mentada descentralización impuesta por el Frente Amplio, que fue totalmente inoperante y que sólo sirvió para gastar más plata y para politizar aún más la administración.

Afortunadamente, el número de montevideanos verdaderamente fachos y negativos parece ser moderado ya que la elección del domingo está decidida desde siempre. Los montevideanos elegirán a una candidata puesta a dedo por la dirigencia frentista (una heladera comunista), dándole 5 años más al Frente Amplio para que siga imponiendo su reconocida eficiencia y su gran sensibilidad social. Será un cuarto de siglo de eficiencia y sensibilidad frentista. Hasta la oposición parece conforme con la gestión de los últimos 20 años ya que volvió a presentarse desunida, sin propuestas claras y contundentes. Están tranquilos. Todo va bien en Montevideo.


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