Dudas sobre el calentamiento global

Cuando yo era chico, digamos en la década del 50, hacía más calor que ahora. Podría jurarlo, aunque no lo pueda probar. Muchos lectores, sin duda, compartirán estos recuerdos. Han pasado cincuenta años, y la arena de la playa ya no quema. Estoy escribiendo el primer borrador de esta columna una tarde del 12 de diciembre de 2009. Hoy hace frío.
En los años 80 se empezó a hablar de los veranos del Niño. Lluvia, viento, bajas temperaturas.
Escucho hablar con gran alarma del calentamiento global y me resulta difícil creer que todo el planeta se esté cocinando en su salsa mientras en sólo tres puntos del globo (Pinamar, Gesell y Ramos Mejía) hace más frío.
Cuando leemos acerca de las incomprensibles deliberaciones sobre el cambio climático en Copenhague, aún sin entender casi nada, tenemos la sensación de encontrarnos ante un momento crucial del planeta y el hombre. Estudiado meticulosamente por científicos muy sensibles, que se afligen por el futuro de la humanidad. Sin embargo, si nos disponemos a leer algo más, sin dejarnos llevar por la alarma del próximo fin del mundo climático, encontramos estas cosas:
-“El argumento de que el hombre es el causante del calentamiento global es insostenible. Y el calentamiento global mismo será revelado finalmente como una estafa, realizada por unos activistas que circulan por Washington en sus Mercedes, consumiendo la energía que supuestamente ocasiona… el calentamiento global” (Richard Lindzen, 69, profesor de meteorología del Instituto Tecnológico de Massachussets).
-“Finalmente, el golpe de gracia contra la mentira del calentamiento global. A finales de la semana pasada, los hackers descubrieron miles de correos electrónicos internos de la Unidad de Investigación Climática de la Universidad de East Anglia, en Inglaterra.
Buscamos alguna información suplementaria y se nos dice que, efectivamente, varios científicos británicos habrían alterados los datos de la estadística meteorológica, por lo cual estas personas “ya no son creíbles”, según algunos colegas. Cuando se habla de cambios en las fuentes de energía, la fabricación de motores, los medios de transporte, la economía mundial, es indudable que están involucrados billones de dólares en los presupuestos de la industria y los gobiernos. Con fuertes cuotas de poder y dinero para los científicos que validen semejante transformación.
Sabemos que el clima ha cambiado constantemente. Que hace seis millones de años se llenó de agua el mar Mediterráneo, a un ritmo de 10 metros por hora. Que las glaciaciones y los diluvios se han alternado en la vida del planeta, sin que los seres humanos podamos hacer nada en contra o a favor. La naturaleza es -por definición- aquello que desconocemos. Aquello que escapa a nuestro control.
Algo me impulsa a resistir cuando me amenazan con el fin del mundo. No lo tengo claro. Sé que en Las Brujas y su Mundo, de Julio Caro Baroja, se consigna que, durante los procesos de Zugarramurdi, se probaba de un modo científico incontrastable que distintas personas, por lo general viejas indefensas pero también hombres y mujeres jóvenes, practicaban la brujería.
Por eso yo desconfío cuando me agitan ante los ojos el espantajo del Apocalipsis o el desastre climático. Incluso me aseguran, con la vena hinchada, que el sólo dudar (o comunicar nuestras dudas) pone en peligro a los niños, las ballenas y los canguros. Tal vez será por eso que algunos hablan de “nazi-ecologismo”. Se nos prohíbe dudar.
Y bien, aquí hay algo que no me cierra.
Tomado del artículo titulado “Dudas sobre el calentamiento global” por Rolando Hanglin. “La Nación”, 15-12-2009.

Responder

Por favor, inicia sesión con uno de estos métodos para publicar tu comentario:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s


A %d blogueros les gusta esto: